Postboda en Toledo. La perfección del amor

Cuando hablo de naturalidad, de amor y de confianza, no lo digo con palabras que se lleve el viento. Lo digo con hechos, palabras, actitudes y fotografías como las que os muestro hoy. La prueba de una pareja que me ha marcado en el corazón, de la que me he sentido partícipe, porque sólo así es posible sacar lo mejor de cada uno. Y Ana y Miguel, han demostrado hasta qué punto representan todo esto. Representan el amor. Puesto que no sólo se aman con locura desde su primer contacto sino que aman a sus familias, y no podría describir lo importante que es ese amor si no es con miradas, gestos, agradecimientos constantes y una confianza que sólo puedo devolver con este trabajo cuyo único artífice es el amor. No se trata de ser una pareja extrovertida, sino de confianza y sentirse seguros.

El resto, me lo ponen muy fácil. Cualquiera de las 900 fotos de esta postboda es única, sería un pecado ocultarlas y no dárselas a sus dueños. Aquí solamente os dejo un pequeñísimo homenaje, puesto que disfrutaréis del resto para siempre. Mi trabajo es dedicación y amor, buenas formas y cariño por todos. Os doy las gracias por dejarme haber formado parte de esta gran familia. Porque tenéis unas madres, padres, tíos, primos, amigos…únicos. Y no os agradezco a vosotros. Os agradezco a todos. Seguiremos en contacto y sobretodo seguiremos juntos en cada recuerdo y en el corazón del amor que me habéis permitido contemplar y capturar.

Se os quiere.
Siempre me tendréis para lo que necesitéis. Esto no acaba aquí. La distancia es un número, no una barrera.

 


 

Si queréis ver la boda de Ana y Miguel en Granada, pinchad aquí. No os dejará indiferentes, os lo aseguro.

Si os ha gustado esta postboda en Toledo podéis ver la de Marta y Ángel aquí