A veces no nos damos cuenta de que lo esencial no son las apariencias, el qué dirán o qué pensarán ya sea en Madrid, Barcelona Mallorca o cualquier parte del mundo. Para ello, la mejor muestra es que encontramos el amor cuando podemos ser nosotros mismos y poco a poco conseguimos una confianza común que nos hace sentir bien, confiar el uno en el otro y respirar de todo lo que nos rodea. Rosa, Jano, eso es lo que derrocháis vosotros, confianza, amor sin tapujos y mostraros como sois estéis donde estéis. Por ello fue una boda tan especial llena de momentos graciosos, emotivos, románticos y sobretodo sinceros.

Os doy lo mejor de mi. Mi visión, porque lo que pasó es lo que hay. Nada más, pero nada menos.

Gracias por ser así.

Restaurante: http://www.miravalle.com